El buen motivo

Cuando tengo un buen motivo

me sobra palabra, razón

y ningún mérito tengo

pues todo me viene solo,


lo disfruto, lo retengo,

pues el motivo es mi causa.

Y me allega hasta el corazón

dulce bien que acompasa.


Cuando tengo un buen motivo

me evapora feliz calor,

en las nubes me condenso,

me asaltan alegres copos,


observo a mi propio cuerpo,

me siento libre de pauta,

pues la misma condensación

me libra normas, me agrada.


Cuando tengo un buen motivo

me siento único y libre.


Alégrate cuando diga

que ese motivo… eres tú.

Deja un comentario