Cuando haces todo lo que quiere

Cuando haces un poco de lo que quiere,
los pájaros vuelan, el mar se calma,
las palomas tranquilas se alimentan
del pan que los transeúntes le dan.

Cuando haces todo de lo que quiere,
no hay viento que mueva a los pájaros,
el mar atormentado agita a las palomas
y éstas se pelean por un grano de pan.

Cuando te quejas por la falta de calma,
el cielo se torna en negro color muerte
que no deja ver el pan a la paloma,
que provoca que no conozca
qué es lo que está comiendo.

La pobre paloma en su paz infinita,
blanca como la luna, impecable,
como el rojo del amanecer,
come sin saber ni lo que come,

pensando en que el futuro día,
amanecerá sin rojo sangre,
sin dolor pero aún comiendo
sin saber lo que come,

con esperanza ante lo que desconoce,

esperanzada hasta después del grano,

la paloma hizo todo lo que yo quise

que ella hiciera para que alzara el vuelo,

vuelo sin olvido pero con calma y sosiego.

Vuelo esperanzado a la vuelta

hasta cuando lejos se vaya.

La paloma come sin ver lo que come,

pero aún sigue viva y va engordando,

mi verso es asimétrico y no tiene rima,

lo humanamente perfecto procede de lo inexacto,

lo perfecto es el vuelo a la libertad,

lo inexacto es el amor haya o no ese vuelo.

Todos los días doy de comer a la misma paloma,

me dará paz por ello, tranquila, tenemos un pacto.

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