Nervio aflora de estómago insensato

Nervio aflora de estómago insensato,
se arrepiente escuálido de haber sido,
mas cruel desentiende a lo dormido
dejando despierto al recuerdo ingrato.

Será nervio, mas avivado rato,
será rabia, fracaso consumido,
desgastada por flecha que ha dolido,
desgastada por labios con recato.

Será imperpetuo ademán, un asco
de oscuro silencio sin voz, sin vida,
procurando despecho y un atasco,

fracturando uniones de pecho y casco,
retorciéndose por huecos de herida,
lanzándose, a muerte, del peñasco.

Gentes malas, negras

Qué corazón tenemos los poetas
si nos lo matan sin querer herirlo
y en noche difunta firme de letra
es sereno sentimiento dormido,

atenuado por gentes malas, negras,
a quienes frustraron sus ansias, vilos.
De cruel desgana y fijación extrema
en quienes ansían futuro fijo.

Y todo lo claro les oscurece,
y todo lo bueno malo parece,
y la propia envidia les obedece,
y propios verdugos se autoextremecen.

Nos arrancan la poesía

A los poetas nos arrancan la poesía
y nos piden paciencia, calma «que es buena»,
sin suerte, fracaso de súbita alegría
por ser ilusos con amor a tanta pena.