Un poema de amar y una canción desesperada

El amor sucede de donde menos te lo esperas,

el amor sucede de donde menos,

el amor sucede,

el amó

¿y entonces lo amó ella?,

pues claro, ¿cómo iba a ser si no?,

pues dos personas no sienten el infinito fuego

de sopetón y a la misma vez, pero en esta historia

el amor sucedió una y otra vez, como las olas

que rompen en la orilla pero vuelven a agitar

un mar que a su vez agita un océano, un océano

que toca con la piel de todos, de ella, y de él,

sosegado mar tranquilo con olas venideras

deja ver su intranquilidad dentro de la calma

hasta que alguien sale de él y se siente en la orilla,

entonces comprende que el mar lo intenta alcanzar,

y que ella es el mar, y él la arena,

si es amor es amar que siempre está,

si es arena es amor que siempre se queda.

El mar fluye, a veces viene, otra va,

la arena se queda pero cuando se enfría

parece que no estuviera,

al igual que el amar,

los dos siempre están

aunque a veces ni te enteras.

2 comentarios sobre “Un poema de amar y una canción desesperada”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.