¿Qué produce belleza universal?

Sé que tienes a esas personas

fundamentales en tu vida,

insustituibles e insustituidas,

pero un día llámame

y te soluciono toda esa soledad.


Estaré esperando tu respuesta.

Si no quieres llamarme no me llames,

no me ames,

tampoco te lo pido,

pero me mata poco a poco.


Me mata y no es una bala,

ni un navajazo,

ni una muerte física,

ni un noviazgo,

es la muerte sin armas

por saber que te perdí

¡y no saber recuperarla!


No me llames,

ni me ames,

bueno llámame,

pero no me ames,

mejor no,

ni me llames,

pero ámame,


ámame tan fuerte

como un cuarto de lo que yo te ame,

y te prometo, pues nunca juro,

que habrá amor, no es suertes,


es certeza,

no azar

el hecho de que si te me propones amar

me amarás

y será genial,

no hay más,


solo hay dos tontos enamorados,

que intentaron olvidar el amor

con la finalidad de apartar el rencor

y sin querer se apartaron los dos,


pero hoy el camino nos vuelve a juntar,

y si no hoy mañana,

y si no pues nunca más,

pero déjame imaginar, amor,

¡déjame imaginar…

que estoy a tu lado y te puedo besar!


Que me correspondes el beso

y hacemos belleza… universal.

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