Aquello que nunca he visto

Qué difícil el dilema
de seguir paso escondido
de las causas de la pena,
de las causas de suplicio.

Parece que comprendiera
aquello que nunca he visto
y esquivara aquella senda
que en maldad me sobrevino.

Si el mal se produce espera,
puede cambiar mi camino,
aunque en bondad se arrepienta
marcará un andar distinto.

¿Quiénes somos?

Quiénes somos cuando no nos tenemos
a nosotros mismos frente al espejo,
actuamos mal y por mero reflejo,
a desastre dando gracias caemos.

Quiénes somos si no reconocemos
virtudes y bondades con lo añejo
y siempre rechazamos buen consejo
de los males que fuimos o seremos.

Somos personas viviendo la vida,
sin motivos aparentes de danza,
al abismo ofreciendo nuestra ida,

sin descanso cayendo sin salida,
más aún queda atisbo de esperanza:
vivir cuando concluya la caída.