¿Perjudiqué?

Estoy pensando si es cierto

que perjudiqué a una mujer

incitándola al deseo

y procediendo al mal hacer.


Cuánto a mí me gustaría

jamás haberla dañado,

haber sido recatado,

no placer desmesurado.


¿Merezco estar escondido?

No debí incitar al placer,

pero es que aún no lo veo,

ese no fue mi proceder.


Mi motivo de alegría

es no ser desmesurado,

y no cometer pecado

de grosería, de osado.

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