La Tercera Guerra Mundial ya está declarada

A nadie le gusta que le quiten la comida a medio,

ni que le asesten un golpe al escudo con la espada,

tampoco que a mitad de hablar le corten como si nada,

y que todos los días hagan como si ni siquiera hablara,

ni que cosan sus labios ni que aparten su voz,

ni que le cierren los ojos y lo paren a coz,

partiéndole los huesos de las piernas

para que no haya esperanza en volver…

a andar ya nunca más.

A nadie le gusta que le declaren la guerra mundial,

por eso de mi alma sale serenidad, el deseo pasional,

la pasión que con fuego lucha por la paz,

el deseo para con la guerra acabar.

La Tercera Mundial está declarada,

si me esperas para luchar

no sabes que estás equivocada,

y que si lucho será sin armas,

pero con una rosa en el alma,

a punto de disparar.

Así que…

no me declares la guerra,

que pétalos al aire ya van,

alma mía, no me dispares

con armas ni con silencios,

que yo no pienso ni luchar,

pero la bandera blanca no,

jamás la pienso alzar,

tú tus ideas, yo las mías,

sin reconciliación hay mal.

Es la última vez que te advierto,

si no, tendré que pétalos lanzar:

que no me declares la guerra,

que aún me puedo declarar.

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