Debate entre la pasión y la razón

Me has cedido amada mía

todo acto de ternura,

no guardaré compostura

ante tanta pleitesía.


Te quiero alta, sin porfía,

sin escapes ni fisura,

prometo estar a la altura

de primer a último día.


 

¿Puedes decirme qué harías

si en la noche toda hechura

de tu ser la quiero pura

guardando mi osadía?


Darte el valor que mereces

es lo mejor por mi parte,

mas si este cielo oscureces

verás pasión suplicarte…


mía que apagué mil veces,

mía que apagué mil veces…


Aún encendida la pasión

no estoy dispuesto a quemarme,

así que puedes llamarme

cuando sientas puro tu amor.

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